Ganon, el Cataclismo: una más que peculiar reencarnación

Ganon, el Cataclismo: una más que peculiar reencarnación

Hace unos días, un compañero de Universo Zelda me pasó un texto muy interesante que hablaba sobre la reencarnación de Ganon, focalizándose, en la que podemos ver en Breath of the Wild. Si algo tiene la más reciente entrega de la saga -además de una aclamada crítica-, es esa faceta de mostrarnos características nunca antes vistas en la franquicia y, el antagonista principal, tampoco se escapa de ello. Por lo general, Ganon -que es la forma demoníaca de Ganondorf– se manifiesta a lo largo de los videojuegos de la franquicia gracias a que su alma es capaz de reencarnar. Es el mismo principio que el de Link y Zelda, aunque el origen es muy diferente. Mientras que Link y Zelda vuelven como un mecanismo que trata de evitar el triunfo del mal, una misión celestial que concede a un valeroso joven el alma del héroe y esa misma divinidad que se enuncia en la sangre del linaje de la familia real; Ganon tiene su origen en un clamoroso odio, en una oscuridad demoníaca sin parangón, denominada: El Heraldo de la Muerte (Demise).

Digamos que, mientras que Link y Zelda están presentes gracias a acciones divinas, actuando como un antídoto ante los males del reino, Ganon y su alma del rey demonio, por mucho que sean derrotados, se rehacen una y otra vez, conducidos por una rabia alimentada por las llamas de intenciones más oscuras.

Sin embargo, hasta el 3 de marzo de este mismo año, ninguno de los fans de la saga habíamos visto una reencarnación de ese odio tan… «peculiar». El calificado como Cataclismo no solo destaca por contar con un diseño de lo más diferente y pronunciado. Es una masa gigantesca de odio y malicia que exubera a lo largo de todo su cuerpo. No habla, es una bestia, que solo vive y se mueve para lograr sus ansiados deseos. Pero ni mucho menos es estúpido. Cuando se habla de una bestia cruel y maligna, se tiende a pensar en que su inteligencia es más bien reducida. No es el caso de este Ganon. Pero… ¿cómo demonios se ha llegado a este extremo? El último Ganon que vimos antes de éste, el de A Link Between Worlds, está muy lejos del concepto, era el Ganon estándar. Es más, si comparamos sus diseños, parece un corderito a su lado…

¿Cómo se llega a semejante monstruo? Bueno, evidentemente, nace de un deseo de los diseñadores de impresionar a los fans y romper con lo establecido. Pero no nos salgamos de la fantasía que tanto nos gusta. ¿Qué implicación hay en la historia para dar lugar al Cataclismo? ¿Qué pasó con esta reencarnación para que fuera tan diferente del resto? La aparente respuesta nos la da Zelda en un diálogo del juego, justo antes de la batalla contra su forma jabalí. El texto de la versión castellana dice así:

Ganon nació en una época remota, y representa la maldad y el odio personificados. Aunque sea derrotado, vuelve a resurgir una y otra vez. Está furioso, ya que no logra abandonar su forma actual. Si no lo frenamos, el desastre será peor que el que se produjo hace cien años.

Pero antes de decir nada, también me gustaría que leyerais lo que dice la versión latina en este mismo intervalo del juego:

Nació en la oscuridad del lejano pasado, y representa la maldad y el odio personificados. Ha reencarnado una y otra vez desde tiempo inmemorial. Su ira ha culminado en esta forma física. Si logra liberarse, la tragedia y la destrucción que asolará a Hyrule será impensable.

Hay una diferencia clara en palabras, pero las dos versiones nos dan el mismo mensaje, ¿no creen? Ganon, personificación de maldad y odio, apoyado en ello, ha reencarnado y trata de liberar su poder sobre Hyrule para provocar una nueva y peor catástrofe. Sin embargo, hay algo que estos dos diálogos están ignorando…

Es en este punto cuando tengo que abrir un paréntesis para cuestionar las traducciones que recibe la franquicia. No puedo hablar por la versión latina, ya que soy español, pero desde ese mismo punto de vista puedo decir que las traducciones en The Legend of Zelda tienden a ser muy libres y a veces, hasta nos brindan verdaderas burradas. No obstante, también es verdad que con los años han ido mejorando notoriamente. Aunque, una vez más, tenemos aquí otro caso que evidencia esa «libertad» de los traductores a la que hago alusión. Vamos a echarle ahora un vistazo a lo que dice la versión en inglés:

Ganon was born out of a dark past. He is a pure embodiment of the ancient evil that is reborn time and time again… He has given up on reincarnation and assumed his pure, enraged form. If set free upon our world, the destruction will be unlike anything ever seen before.

Ganon nació en un pasado oscuro. Es una encarnación pura del antiguo mal que renace una y otra vez… Ha renunciado a su reencarnación y ha asumido esta pura, enfurecida forma. Si queda libre en nuestro mundo, la destrucción será diferente a cualquier cosa que hayamos visto anteriormente.

Y es que, la versión inglesa, dice algo mucho más interesante y que las de habla hispana no reflejan: «Ha renunciado a su reencarnación y ha asumido esta pura, enfurecida forma.» Mientras que la versión latina se acerca a esta última frase, dando a entender que la razón de su forma está anclada en el puro odio, pero sin llegar a dar una explicación directa; la castellana se pasa por el arco del triunfo cualquier tipo de mensaje y habla de «abandonar su forma actual» en un sinsentido. Aprovecho también para decir que, a mi juicio, la latina siempre es más exacta que la traducción castellana. Pero no convirtamos ésto en un debate sobre qué versión es mejor, latina o española; vayamos a lo interesante:

Como nos deja ver el diálogo anglosajón, la aparente razón por la que Ganon ha adoptado la condición apocalíptica del Cataclismo se debe a su «renuncia» a la reencarnación. En otras palabras, Ganon, para triunfar de una vez por todas sobre la luz, decide renunciar a que el odio mantenga viva su alma y absorbe hasta la última gota de rencor para potenciar sus poderes. Es un sacrificio, a cambio de su «inmortalidad», por llamarlo de alguna manera, recibe poder máximo.

Esto arroja una poderosa luz sobre el concepto de este Ganon y remarca su diferencia ante las otras reencarnaciones antes vistas. La peculiaridad de esta reencarnación es su sacrificio, su matiz efímero. En otras palabras, es un all in en toda regla, un todo o nada. Y aquí es cuando uno se pregunta: ¿cómo que un «todo o nada»? ¿Me estás diciendo que si Ganon pierde no vuelve nunca más? ¿Es su final irrevocable? En efecto, mis queridos lectores. Siguiendo la regla que nos traza el diálogo de la versión inglesa, estaríamos ante el final de la que, el propio Heraldo de la Muerte, calificaba como «lucha eterna».

Sé que leer esto de ponerle un final a la franquicia, un punto donde el ciclo eterno acaba, crea como poco contrariedad a quien lo lea. Pero no os preocupéis, pues aquí vengo con otro diálogo de la versión anglosajona. Éste en concreto, se puede ver una vez que hemos vencido al Cataclismo, en las imágenes finales que Link comparte con la princesa Zelda. Aquí, nuestra querida princesa, nos dice:

Although Ganon is gone for now, there is still so much more for us to do.

Aunque Ganon se ha ido por ahora, todavía nos queda mucho por hacer.

Lo recalco: «se ha ido por ahora». Ahí lo tenéis, una preciosa contradicción. La propia princesa Zelda nos está dejando una puerta abierta a la vuelta de Ganon. ¿Pero cómo es ésto siquiera posible? Si Ganon ha renunciado a reencarnar, ¿cómo va a volver de las puertas del averno? Bueno, yendo al grano, resulta que la versión inglesa también tiene una libre interpretación respecto a la original: la japonesa. He hablado de que la castellana tiende a patinar respecto a otras versiones, pero la inglesa tampoco se queda atrás. No todos sus errores se reducen al famoso Gannon. La versión japonesa, dice así:

Es una encarnación del odio y rencor que surgió en una antigüedad lejana, y revive una y otra vez, sin importar cuantas veces sea destruido. Esta forma nace de su obsesión negativa a renunciar al renacimiento… Si quedara en libertad en el mundo, resultaría en una tragedia que supera a la de hace 100 años.

Aquí tenemos otra versión de los hechos que nos hará encajar todas las piezas. Me remito a repetir la frase clave: «Esta forma nace de su obsesión negativa a renunciar al renacimiento…» Entre que la española no decía nada y la latina hacía leve alusión al origen de la forma del Cataclismo; la inglesa dice exactamente lo contrario que la japonesa, probablemente, producto de un error de traducción. Mientras que para los ingleses Ganon ha alcanzado el índole de la Calamidad (Calamity) por renunciar a reencarnar; para los nipones, es el Cataclismo gracias a que se aferra como a un clavo ardiendo al odio que le hace volver una y otra vez. Es decir, Ganon renace una y otra vez por el odio que almacena en su interior. Su ansia de venganza, digamos, es la que le hace volver al mundo para sembrar terror. Lo que nos da a entender la versión japonesa es que Ganon se convierte en el Cataclismo debido a una acumulación de milenios y milenios de odio que le hacen abandonar toda forma humana. Mucho más lógico. De hecho, encaja a la perfección con la figura que siempre ha representado Ganon sobre Ganondorf: Ganon, la forma demoníaca, se manifiesta cuando Ganondorf renuncia a su humanidad en busca de poder. Aquí tenemos un principio similar, como una evolución de la situación.

Aunque, es bastante curioso que la versión japonesa en los diálogos post-batalla de Zelda, simplemente diga que la amenaza de Ganon «se ha ido/ha pasado», sin hacer hincapié en que volverá. Es mucho más ambigua. Y ya, por completar el círculo, también decir que las versiones hispanas siguen en su línea y no dejan ver ninguna referencia a si Ganon volverá. Simplemente hablan de que «pudieron evitar el cataclismo».

En conclusión, podemos decir con cierta certeza que Ganon, el Cataclismo, obtiene tal estado e imagen producto de milenios dejándose embriagar por el odio. Es la personificación del odio, de cómo éste mismo te ciega y te hace perder toda meta más allá de reflectar tu propio rencor sobre los que consideras tus enemigos. Es el culminar de un proceso, el hombre que pierde su condición humana en busca de poder y que, viendo que ese poder no es suficiente, se alimenta del odio para alcanzar nuevas metas, convirtiéndose en un verdadero monstruo.

Además, esto ha servido como una pequeña muestra de que las traducciones, en ocasiones, se toman demasiado a la ligera. Cuidado, no pretendo echar por tierra el magnífico trabajo de los traductores. Pero sí señalar que hay ocasiones en las que, su trabajo, no sigue una linealidad que provoca este tipo de confusiones y errores. Si es que un servidor es alguien para calificarlos de errores…

Espero que hayáis disfrutado de la lectura, que compartáis vuestra opinión tanto en la caja de comentarios como en nuestras redes y, sin más dilación: ¡nos vemos en un próximo artículo! ^^

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